La defensa del sacerdote señala que la condena en su contra fue apelada ante la Corte Suprema de la Nación, por lo que aún no está firme.El padre Julio César Grassi, condenado a 15 años de cárcel por abuso de menores y preso en la cárcel de Campana, pidió a la Justicia que lo libere al considerar que la pena en su contra aún no está firme.
La defensa de Grassi argumentó que ante la Sala I de la Cámara Penal de Morón que el fallo, confirmado por la Suprema Corte bonaerense, fue apelado ante la Corte nacional, que aún debe emitir su resolución.
Asimismo, la defensa del sacerdote aseveró que no hay riesgo de fuga porque, asegura, no cuenta con recursos y tiene domicilio fijo, frente a la Fundación Felices Los Niños que el cura dirigía.
Grassi, condenado por el abuso de un menor al que debía proteger justamente en esa Fundación, fue arrestado el 23 de septiembre pasado, después de que la Corte bonaerense avaló la sentencia que le aplicó el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Morón.
Fuente: LA RAZON