El reclamo por un asesinato terminó con graves incidentes

incidenteVecinos exigían que detuvieran a un narco por el crimen de un chico de 13 años. Incendiaron patrulleros, autos y motos.

El reclamo frente a una comisaría de José León Suárez por el asesinato de un chico de 13 años derivó en violentos incidentes. Los manifestantes empezaron a tirar piedras contra los vidrios de la seccional 4ª, le arrancaron las puertas y le pintaron el frente. Y luego incendiaron un patrullero, un móvil de traslado de detenidos, unos 10 coches particulares, un camión, un motorhome y 90 motos que estaban secuestradas en un galpón policial.
El hecho se inició ayer a las 18 cuando familiares y amigos de Enzo Ledesma fueron a reclamar a la comisaría de José León Suárez -en Márquez 402, partido de San Martín- que detuvieran al asesino. El lunes, vecinos de Villa Celina cargaron contra la comisaría local luego del crimen de un ciudadano boliviano. A raíz de este nuevo levantamiento, el superintendente de la Zona Norte, comisario Gustavo Reale, le informó anoche a Clarín que intervendría la seccional.
Enzo fue asesinado el lunes cerca de la medianoche en la villa La Cárcova, a unas 15 cuadras de la 4ª. Fuentes de la Bonaerense y del municipio indicaron que quedó en medio de un enfrentamiento entre dos bandas de vendedores de paco y que no estaba claro qué hacía en el lugar. Juan Enrique Ledesma, en cambio, aseguró que su hijo charlaba con unos amigos cuando fue ejecutado de dos balazos por un narco conocido como “Bebote”. “Mi hijo estaba con la moto y pasó este ‘Bebote’ y le dio dos tiros en la espalda. Hace un año que anda en el barrio vendiendo (drogas) y lo protege la Policía”, denunció.
En medio del ataque a la comisaría, los amigos de Enzo -entre los que se habrían mezclado narcos- dejaron pintadas en el frente de la seccional: “Bebote arruina guachos” y “Los transas están todos con la Policía”, entre otras. Otro grupo irrumpió en el playón trasero de la seccional para prender fuego un patrullero, los autos y las motos secuestradas. La mayoría de los atacantes no superaba los 15 años. Los policías se refugiaron adentro hasta que llegó el Grupo de Apoyo Departamental (GAD) y dispersó a los manifestantes.

Fuente: La Razón