LOS SOLDADOS DE LA IGLESIA NOS PONDREMOS DE PIE SI ES NECESARIO

Ante los hechos producidos recientemente en la Iglesia San Ignacio de Loyola, los fervientes laicos consagrados a la Santa Sede, ejercemos logo_lgel derecho que nos asiste, de repudiar las acciones cometidas en la madrugada del día de ayer.

El Papa Francisco acaba de consagrar al mundo entero al Inmaculado Corazón de María. Desde María y por la Iglesia Católica, los soldados del Señor, estaremos de pie,y más unidos que nunca, con el fin de proteger nuestras instituciones y nuestra FE.
Muchos no confiamos en que el móvil que llevó a los presuntos autores materiales del hecho, haya sido idea de simples jóvenes, en estado de rebeldía. Es más, estamos en estado de creer que esta no es una mera coincidencia, sino; parte de alguna estrategia de un grupo de adultos que llevaron a estos jóvenes a producir tamaño daño institucional.
Así como Su Santidad, Francisco, al iniciar su Pontificado, no varió en absoluto su estilo de vida y sobre todo su humildad y dedicación; también nos instó a través de la Encíclica elaborada junto con Ratzinger, “Lumen Fide” a los cristianos; a la preciosa tarea de “evangelizar”.
El trabajo constante, sin miramientos de ningún tipo, hasta arriesgando su vida, en pos de una Iglesia, limpia, sin manejos espureos, que lleva a cabo el Papa, es un ejemplo de transparencia, lealtad, honor y humildad, el cual es un espejo que nos lleva a reflejarnos a diario y nos obliga a que con dignidad, llevemos una vida acorde a los preceptos y mandamientos de la Iglesia
De ninguna manera significa, que debemos quedarnos quietos, ya en sus palabras, está el llamado a “salir a las calles”.
En los últimos tiempos observamos desde distintos niveles de conducción, ataques a nuestra Iglesia y a la Figura del Papa.
Los laicos acompañaremos este proceso de cambio que lleva adelante S.S Francisco, comprometiéndonos a combatir todo hecho, todo acto  y toda acción que implique una ofensa o un ataque  a nuestra Iglesia y por ende a nuestra religión.
Así como San Ignacio lucho propagando la Fe Católica, muy atacada entonces en  Europa principalmente, hoy seguramente nos está guiando e iluminando en nuestro sendero para que llevemos adelante nuestra tarea.
Los mensajes que dejaron en este edificio, que lleva más de trescientos años: “ La única Iglesia que ilumina es la que arde”, como “Ni Dios, ni amo”, como el silencio que mantienen altos funcionarios del Estado, nos invita a la reflexión de los tiempos en los cuáles estamos viviendo.
Quiera Dios, Nuestro Señor ilumine nuestros pasos, para acompañar al Papa y que Nuestra Madre María, en este día tan especial, en el cual se conmemora el aniversario número treinta de su aparición en San Nicolas, nos proteja con su Santo Manto.
Caravaca