Más de 2 mil personas estuvieron ayer en la celebración. Hubo música tradicional y desfiles.
Más de doce gaitas acompañadas por tambores rompen el silencio con una melodía potente y ancestral. La bandera azul marino con cruz blanca de Escocia está por todos lados. Avanzan 40 hombres con faldas verdes o rojas a cuadros. Atrás, chicas que bailarán danzas típicas y ex alumnos que portan estandartes. A pleno sol y en una ceremonia emotiva, unas 2 mil personas celebraron ayer el 175° aniversario de la Escuela Escocesa San Andrés en Punta Chica, San Isidro, como en un rincón del norte británico.
Habían pasado poco más de 20 años de la Declaración de la Independencia cuando los inmigrantes escoceses que llegaron al país fundaron el establecimiento educativo, en un primer momento en Barracas. De esa semilla nacieron dos sedes que hoy, en zona norte, forman a 1.900 estudiantes, desde el jardín de infantes hasta el secundario.
“El principal legado que nos dejó la escuela es el espíritu de cuerpo, la comunión entre todos ”, asegura con ojos azulísimos y 77 años el economista David Parsons, que todos los miércoles, a las 11, sigue desayunando con seis ex compañeros de la Promoción 53. “Escucho las gaitas y la emoción, la necesidad de bailar, brota, es nuestra identidad ”, cuenta Victoria Bain, que con 17 años recibirá el título de bachiller internacional que da el colegio bilingüe y forma parte de la banda tradicionalista Highland Thistle Pipe Band, una de las que tocó ayer, con la St. Andrew’s Society of the River Plate Band.
En el campus de siete hectáreas se ven familias, pecas y unas cuantas cabezas pelirrojas. Los ex alumnos más antiguos forman grupos en los que se habla en inglés. Pero el ministro de la Iglesia Presbiteriana San Andrés, Gerardo Muniello, dice: “ La pluralidad es regla: la escuela no es confesional, asisten descendientes de diferentes comunidades y hay un fuerte programa de becas”. En otra charla, se elogia a ex alumnos: desde el aviador Jorge Newbery y la primera médica argentina, Cecilia Grierson, hasta los cineastas Lucía Puenzo y Enrique Piñeyro, y el recordado actor Fernando Peña.
De golpe, se desliza por el césped un barco de 5 metros de alto y 6 metros de largo hecho con 700 botellas plásticas, en clave ecológica. Recuerda a la goleta Simmetry, que trajo en 1825 a los primeros 220 colonos. Dos chicos que podrían ser hijos del ex futbolista David Beckham saludan al director general de la escuela, Gabriel Rshaid, que explica: “Uno de los objetivos es inculcar un rasgo clave de los escoceses, que sirve para alcanzar los sueños: la persistencia ”.
Fuente: Clarín