BEIRUT (Reuters) – El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas verá el miércoles un probable enfrentamiento entre las grandes potencias por Siria, después de que Gran Bretaña dijera que va a pedir su autorización para una intervención militar occidental que Rusia calificó de prematura.
Los expertos en armas químicas de la ONU que investigan un aparente ataque con gas que mató a cientos de civiles en suburbios de Damasco tomados por los rebeldes realizaron el miércoles su segunda visita a la zona para tomar muestras.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo el miércoles que los inspectores necesitan cuatro días para concluir su investigación y tiempo para analizar sus descubrimientos.
«Están trabajando muy duro, bajo circunstancias muy, muy peligrosas», dijo Ban en una rueda de prensa en La Haya.
«Déjenlos concluir su trabajo durante cuatro días y luego tendremos que analizarlo científicamente con expertos y pienso que después tendremos que reportarlo al Consejo de Seguridad para cualquier acción», agregó.
Pero Estados Unidos y sus aliados europeos y de Oriente Medio ya han responsabilizado a las fuerzas del presidente sirio, Bashar al-Assad, y aunque no tuvieran la autorización total de la ONU parece prácticamente seguro que habrá ataques aéreos o con misiles liderados por Estados Unidos sobre Siria, aunque no está claro cuándo podrían tener lugar.
Eso parece encaminarlos hacia un enfrentamiento con Moscú, el principal proveedor de armas de Assad, así como con China, que también tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad y desaprueba lo que califica de maniobra por conseguir un «cambio de régimen» al estilo iraquí, a pesar de las negativas estadounidenses de que el presidente Barack Obama pretenda derrocar a Assad.
La incertidumbre sobre si la escalada del conflicto en el corazón de Oriente Medio, una región exportadora de petróleo, perjudicará al comercio y a la economía mundial ha provocado una subida del petróleo y del oro a sus niveles más altos en seis meses, así como una bajada de las bolsas.