Precios: La inflación le gana a Moreno y se devora su congelamiento

Moreno

El ampliamente promocionado “congelamiento de precios” que implementó Guillermo Moreno en febrero pasado prometía desacelerar la inflación en el decisivo año electoral, pero si bien al principio logró contener algunas subas –a la par de faltantes de productos y aumentos disimulados- tras el ‘deshielo’ a fines del mes pasado que se mantuvo en 500 productos, los aumentos se ‘comieron’ más de la mitad de lo que se había ahorrado.

En breve, Guillermo Moreno podrá apreciar el fracaso total de su congelamiento de precios. Si bien al principio pudo mostrar cierto éxito al contener incrementos en los supermercados –aunque hubo faltantes y aumentos disimulados- tras los ‘permisos’ otorgados a fines de mayo que redujeron el congelamiento a solo 500 productos, los especialistas destacan que la inflación ya consumió más de la mitad de lo ahorrado en los meses en los que los precios estuvieron paralizados.

Así, Moreno no solo no habría logrado desacelerar los precios de los productos de la canasta básica en el año electoral sino que el congelamiento solo habría logrado demorarlos.

«El congelamiento sirvió durante los primeros meses para desacelerar la inflación pero, con los aumentos que empezaron a fines de mayo y se mantuvieron en junio, ya se perdió más de la mitad de lo que se había ahorrado y todo indica que, si se mantienen el actual ritmo de aumentos, la brecha se va a cerrar rápidamente, con el agravante de que la inflación va a estar ubicada en un escalón más alto que el 1,8 por ciento mensual del año pasado», alertó Luciano Cohan, economista jefe de la consultora Elypsis citado este lunes 01/07 por el diario El Cronista.

En Elypsis, que releva los precios de más de 97.000 artículos de primera necesidad en supermercados de todo el país, destacan que, si se toma como referencia una variación mensual del 1,8% como era la que se venía registrando en promedio hasta febrero de este año, hasta mayo la suba acumulada en las góndolas era un 2,2% por debajo de la que se habría alcanzado sin el congelamiento, lo que significa que, en un primer momento, la medida impulsada por Moreno cumplió el objetivo de desacelerar la inflación en alimentos y bebidas.

Sin embargo, gran parte de lo que se había ganado entre febrero y mayo se perdió en junio, cuando la inflación en los supermercados llegó a 3,2% como producto de la vía libre que dio la Secretaría de Comercio Interior a las empresas fabricantes para actualizar sus lista de precios, con la única excepción de los 500 artículos que quedaron congelados.

De acuerdo con la medición de la consultora, en términos anualizados, la inflación en la canasta básica ya cruzó la barrera del 50% anual y a fines de junio se ubicaba en 50,4%.

Los aumentos además son generalizados en todos los rubros y, de hecho, en la última semana del mes el 26,2% de los 97.000 artículos relevados registraron algún aumento, mientras que el 5,6% tuvo una baja.

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