Estambul. La policía de Turquía reprimió este sábado por segundo día consecutivo a manifestantes en el centro de Estambul, que rechazan un proyecto urbanístico local. Sin embargo, poco después el gobierno turco hizo concesiones al retirar a la policía de la plaza Taksim, el centro de las protestas, y el primer ministro Recep Tayyip Erdogan admitió “excesos” de la policía.
Horas antes de ordenar el repliegue policial, Erdogan aseveró que la policía permanecería en la plaza Taksim el sábado y domingo, porque ese lugar «no puede ser un área donde los extremistas hagan lo que quieran». Además, formuló un llamado a los manifestantes para que cesen «inmediatamente» las protestas.
«Llamo a los que protestan a que interrumpan las manifestaciones inmediatamente», expresó el primer ministro durante un discurso, luego de que las movilizaciones del viernes fueron reprimidas con extrema violencia. No obstante, las protestas continuaron toda la noche y se prolongaron hasta la madrugada de este sábado cuando la policía volvió a chocar con los manifestantes.
Enfrentado a una de las más importantes oleadas de protesta desde su llegada al poder en 2002, el primer ministro ordenó a las fuerzas policiales que se retiren de la plaza Taksim y del parque Gezi, donde se planea un proyecto urbanístico que ha desatado la ira popular por la tala de árboles. Cientos de personas acampaban en el parque desde hacía cuatro días, cuando se produjo su desalojo el viernes.
Inmediatamente después de la salida de la policía, miles de personas estallaron en júbilo en la plaza y el parque aledaño cantando consignas de victoria, con el apoyo de fuegos artificiales.
Erdogan aceptó que hubo casos en que la policía actuó con «extremismo» en la represión a manifestantes que protestaban, ya que se cometieron “errores” en el uso de gases lacrimógenos y agregó que se iniciará una investigación.
Según el ministro del Interior, Muamer Guler, 53 civiles y 26 policías resultaron heridos durante los dos días de violencia en Turquía, y 939 manifestantes fueron detenidos en varias ciudades del país. Pero algunas fuentes hospitalarias hablaron de hasta mil heridos tras los enfrentamientos en Estambul.
Estados Unidos dijo estar “preocupado” por los numerosos heridos, mientras que el Parlamento Europeo planteó su “inquietud”. Amnistía Internacional criticó el «recurso excesivo de la fuerza frente a manifestantes pacifistas» y Reporteros Sin Fronteras denunció los «ataques deliberados» contra periodistas, uno de los cuales fue herido en la cabeza.
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