El primer ministro sirio sale indemne en un ataque en su contra en Damasco

Según medios afines al Gobierno, un atentado terrorista trató de alcanzar su convoy.

El primer ministro sirio, Wael al Halqi, ha salido ileso esta mañana de un supuesto atentado con coche bomba en el centro de Damasco, en el barrio de Mezze, una fortaleza rodeada de controles y bloques de hormigón donde se concentran los principales edificios del Gobierno y del Ejército. Según informa la televisión oficial siria, el “ataque terrorista” se ha perpetrado a las nueve de la mañana, hora local, cuando Al Halqi se dirigía a una reunión sobre asuntos económicos en su oficina. La cadena confirmó inicialmente que podría haber seis muertos y 20 heridos, pero luego eliminó la cifra. Ahora solo confirma que hay “fallecidos”. La televisión libanesa Al Manar, afín a Hezbolá, ratifica igualmente que hay víctimas mortales. La agencia SANA y la televisión oficial han mostrado imágenes de Al Halqi trabajando tras la explosión, sin rastro de heridas.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, un grupo opositor con sede en Londres, ha informado en un comunicado de que uno de los fallecidos sería un guardaespaldas del primer ministro. El presidente de la ONG, Rami Abdel Rahman, ha añadido a la agencia AFP que el conductor de Al Halqi y un segundo guardaespaldas estarían heridos muy graves. Los vídeos que están empezando a difundir grupos disidentes como los Comités Locales de Coordinación muestran una enorme columna de humo negro en mitad de una avenida plagada de coches destrozados y en llamas, con numerosas patrullas de bomberos desplegadas. Un miembro del Ejecutivo sirio ha confirmado a AP que el explosivo estaba colocado bajo un coche aparcado, cuyo detonador se activó cuando el convoy del primer ministro pasaba a su altura.

Aún ningún grupo rebelde ha reivindicado el atentado. el Frente al Nusra, vinculado a Al Qaeda, se ha arrogado las últimas explosiones en la zona, tres en los dos últimos meses. La llamada “Plaza de la Seguridad”, por los edificios policiales y militares que alberga y por el blindaje instalado por el Gobierno para preservarlos, ha quedado dañada justo cuando las tropas de Asad llevan semanas logrando victorias en la capital siria y su provincia, como la reconquista de Otaiba, paso clave de mercancías y munición para los rebeldes, hace solo cuatro días. Justo esta mañana, los Comités Locales de Coordinación informan de que se han reavivado los combates entre tropas leales y opositoras en el norte de Damasco, que se han cobrado al menos siete víctimas mortales.

El ataque a Al Halqi -nombrado primer ministro en agosto pasado tras la deserción de su predecesor, Riad Hijab, en protesta por la violenta represión de la revuelta iniciada hace dos años- abunda en la estrategia de los opositores de dañar el círculo más próximo a El Asad y debilitarlo. El golpe más importante se produjo en julio del pasado año, cuando una bomba mató al ministro y al viceministro de Defensa e hirió gravemente al titular de Interior, justo cuando asistían a una reunión de seguridad. Nunca antes y nunca después se ha llegado tan cerca del núcleo del poder sirio. En diciembre, la cúpula de Interior sufrió otro atentado con coche bomba, del que salió intacta, aunque 20 personas más murieron, civiles, según informó la agencia oficial SANA.

CARMEN RENGEL Jerusalén
elpais.com