En pocos días, Crónica “sorprenderá”, como todos los años, con su ya clásica placa roja: “Estalló el verano”. Lo que sigue: una creciente obsesión femenina por “llegar diez puntos” a esta estación y un verdadero estallido en gimnasios y plazas.
Según un estudio realizado por la Agencia de Seguridad Sanitaria, Alimentación, Medio Ambiente y Trabajo del gobierno francés, muchas de las dietas más frecuentes no resultan una buena alternativa para bajar de peso. ¿Las consecuencias? Problemas médicos e incremento de kilos cuando se las abandona.
El informe indica que el 95% de las dietas más populares –dentro de las que se destacan la Atkins, la californiana, la desintoxicante de limón, la de crononutrición, la Mayo y el régimen de sopa de repollo- provocan un aumento de peso cuando se las deja.
En Argentina, la ANMAT –entidad equivalente a la francesa- analizó las 15 dietas más populares y evaluó los desequilibrios que traen aparejados en macro nutrientes –proteínas, lípidos, glúcidos-, en vitaminas y minerales y el efecto que generan a nivel óseo, metabólico, cardiovascular, hepático, renal, digestivo y psicológico.
En el 80% de las dietas analizadas, los aportes en proteínas son superiores a los aconsejados. Además, algunas de ellas proponen la ingesta de niveles de grasa superiores a los recomendados. En tanto, en tres de cada cuatro dietas los aportes en fibras son inferiores a los aconsejados –en algunos casos diez veces menores-.
“Estas dietas contienen pocas fibras, vitaminas y minerales, y demasiada sal. Las personas que no tenían problemas de peso pueden pasar a estar en sobrepeso y desarrollar perturbaciones del comportamiento alimentario”, explica Jean Michel Lecerf, presidente de la entidad que llevó adelante la investigación.
Marcela Leal, directora de la carrera de Nutrición de la Universidad Maimónides, explicó, en una entrevista concedida al diario Clarín, los peligros de la ingesta desequilibrada.
“Las dietas de moda no son soluciones a largo plazo si se desea bajar de peso. Muchas dan resultados en su comienzo, provocando un descenso de peso brusco. Sin embargo, pueden ocasionar graves consecuencias en el organismo. Prometen resultados no realistas, son difíciles de mantener en el tiempo y no son saludables”, sugiere la especialista.
El seguimiento clínico resulta, para los especialistas, una clave en el normal y sano descenso de peso. “La dieta es una herramienta que el paciente debe usar acompañado por un médico, por eso el problema es que se la haga por su cuenta y por tiempos indefinidos”, explica Ana Jufe, nutricionista del Hospital de Clínicas. Leal, coincide: “Intentar un descenso de peso sin asesoramiento profesional lleva a prácticas alimentarias desequilibradas”.
Fuente: Minutouno