La inseguridad y los esfuerzos para equipar a las fuerzas de seguridad, parecen inaugurar el año electoral bonaerense. Daniel Scioli viajó a Israel, aparentemente con el empresario Mario Montoto como anfitrión, buscando reforzar el equipamiento mientras que hay novedades en el territorio bonaerense.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Un oficial de la policía de la provincia de Buenos Aires fue atacado a balazos en San Antonio de Padua, partido de Merlo, provincia de Buenos Aires, cuando junto a otro efectivo intentaron identificar a tres jóvenes sospechosos.
Diego Valdez, permanece internado en el Hospital Eva Perón, de Merlo, tras un hecho que tuvo lugar en la madrugada del domingo, cuando los policías se acercaron a los sospechosos y fueron atacados a balazos. Los efectivos respondieron la agresión, lo que dejó un saldo del policía herido y un delincuente abatido, otro herido y aprehendido y un tercero logró escapar.
Valdez sufrió una herida en la cabeza, con orificio de entrada a la altura del parietal izquierdo y salida en la frente, y tras el tiroteo, se secuestraron tres armas pertenecientes a los delincuentes: un revólver calibre 32, una pistola Bersa y otra calibre 11.25, además de guantes de látex y precintos plásticos.
El incidente se da tras el asesinato de dos policías bonaerenses en el intento al robo del blindado que transportaba caudales del Bapro, y cuando el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, su ministro de Justicia Ricardo Casal, y el jefe de la Policía Bonaerense Juan Carlos Paggi viajaron a Israel junto a una comitiva de empresarios, jueces y funcionarios vinculados a la seguridad.
Desde Medio Oriente, Scioli consideró como “muy importante” el saldo de la primera jornada de su visita al Estado de Israel, que tuvo su impronta en materia de seguridad, al anunciar la creación de un centro de monitoreo a nivel provincial y el envío de un proyecto para la formación de cuerpos policiales especializados en delitos complejos.
El mandatario bonaerense anticipó esas medidas al cabo de una reunión que mantuvo con el ministro de Seguridad israelí, Yitzhak Aharonovitch, junto al titular de la cartera de Justicia y Seguridad de la Provincia, Ricardo Casal, y luego de que los funcionarios visitaran también el centro de monitoreo de cámaras de seguridad en la Ciudad Vieja de Jerusalén.
“Fue significativa la reunión con el ministro, en el marco de lo que es el intercambio de experiencias en la aplicación de la tecnología de la prevención”, señaló Scioli, y destacó que Israel viene desarrollando “programas intensivos en el espacio público y también en cuanto a cuerpos policiales especializados en delitos complejos”.
Scioli puntualizó que en marzo se pondrá en funcionamiento un comando central de monitoreo, que funcionará en La Plata, para las 1.400 cámaras de vigilancia que existen en la Provincia, que significará una inversión de $ 10 millones.
El empresario Mario Montoto sería el anfitrión de Scioli en Israel. Montoto representa a una empresa que desarrolla sistemas informáticos para videovigilancia que han contratado municipios bonaerenses como Tigre (precisamente las cámaras de seguridad que registraron el sangriento intento frustrado de atraco al camión blindado del Banco de la Provincia de Buenos Aires).
Scioli también dijo que propiciará la colocación de cámaras en las autopistas y se asistirá a los municipios para que incrementen el número de las que tienen actualmente en sus territorios.
No obstante, la centralización del monitoreo de las cámaras tiene cierto aire a contramano de la regionalización que propone Santiago Montoya, y que incluye autonomía y cercanía en las áreas sensibles.
Por otra parte, como complemento de los anuncios del gobernador, el ministro Casal detalló que próximamente se enviará a la Legislatura un paquete de leyes y entre ellas, la que impulsa la creación de 10 cuerpos de investigaciones judiciales, que funcionarían en los 10 departamentos judiciales, “con personal profesional convocado al efecto para investigar delitos complejos, bandas organizadas, piratas del asfalto y otras organizaciones”.
Blindado
Mientras las máximas autoridades de la provincia se reúnen con sus pares en Israel, en las fiscalías bonaerenses persisten los cruces de declaraciones por el tema del intento de asalto al camión blindado que dejó un saldo de dos efectivos policiales, Darío Fabián García (46) y Rubén Fangio (42) acribillados a balazos.
De puertas adentro, los fiscales que intervienen en la causa madre y en los allanamientos posteriores, insisten en que son “casi nulas” las posibles pruebas que sirvan para mantener detenidos a los apresados durante los allanamientos que fueron largamente promocionados la semana pasada, y sobre todo, no aparecerían claras vinculaciones con la banda que concretó el hecho.
Según trascendidos de fuentes judiciales, el supuesto instructor de tiro, Esteban Federico Jerez, a quien se sindicó como posible cabecilla de la banda, es un ex integrante de la Policía Federal, quien trabajaba en la Comisaría 48 y que fue echado hace algunos años de la fuerza por un cohecho. Se cree que Jerez está relacionado a la banda que robó una joyería en Pilar, pero no estaría del todo clara la autoría material del hecho del blindado del Bapro.
Los allanamientos llevados a cabo pocas horas después del asesinato de los policías, se dieron en base a la investigación de otros hechos, como el del atraco a un camión blindado en la zona del Mercado Central, e incluso, hay quienes aseguran que las armas incautadas, en su gran mayoría, pertenecerían a una armería ubicada sobre ruta 3, cercana a un polígono de tiro en el que practican con frecuencia los agentes de agencias de seguridad privada.
Una fuente que participó del procedimiento señala que “la mayor parte de las armas son de esta armería que trabaja con cotos de caza de chancho y jabalí”, y de allí derivan varios puntos oscuros en la investigación.
Según los especialistas:
> Después de un hecho importante, las armas utilizadas se “guardan”. Es decir, en la organización criminal, así como en los casos de secuestros hay una parte de la banda que “levanta” y otra que “cuida”, tras hechos con armas, hay una persona cuya única misión es “guardar” las armas y dejar transcurrir varios meses hasta que “se enfríen” y puedan ser puestas nuevamente en la calle.
> Si en verdad los fusiles utilizados para el intento de robo hubieran salido de la armería, ésta estaba en condiciones de cambiarles el cañón y el tipo de munición a emplear, para convertirlos en calibre 50, el necesario para traspasar el blindado, pero en cambio, no se utilizó este calibre.
> Cuando se producen los allanamientos, dicen que se secuestran granadas. Para “volar” el blindado, los criminales deberían haber colocado una granada Energa en la boca del fusil, un tipo de granada que se encuentra fácilmente en el mercado negro, y que hubiera sido fatal para el vehículo. Si la banda las tenía, ¿por qué no las utilizó?
> A sólo 500 metros del lugar del atraco, salían de la zona de vigilancia de las cámaras. ¿Por qué decidieron hacerlo donde podían ser filmados?
> ¿Por qué se van antes que llegue la policía?
> Y el hecho que más escozor les da a los investigadores, ¿Por qué se llevan el maletín del policía?
Una de las hipótesis que se manejan es que en verdad, esto sea un mensaje: demostrar la vulnerabilidad de la fuerza y que se puede robar a cualquiera, en cualquier lugar, y en esta línea deductiva, no queda afuera una posible interna policial.
Esta hipótesis se abona además, con la investigación a una DDI de la zona oeste del conurbano, cuyo jefe sería la cabeza de una organización que alquilaría fusiles a bandas delictivas.
Por lo pronto, el 9 de diciembre se vence el plazo para retener a los apresados en los allanamientos. Allí, la fiscalía deberá decidir si procesa o libera, y se verá entonces, cuánta carga de prueba existe en realidad, y cuanta fue fruto de la necesidad de mostrar acción inmediata tras un hecho que sin lugar a dudas, pega en lo más hondo de la administración provincial.