Atraído por los millones del empresario Cristóbal López, más conocido como el zar K del negocio del juego, Tinelli ayer terminó de arreglar su salida de Canal 13. Se incorporaría a Telefe. Sus programas ahora tendrían sintonía con el kirchnerismo
Por estas horas, el kirchnerismo estaría cerrando una polémica operación de tintes farandulescos. El conductor Marcelo Tinelli ayer finalmente les comunicó a las autoridades del Grupo Clarín que dejará Canal 13, y se encuentra negociando su incorporación a Telefe.
Según fuentes cercanas a Tinelli y a las autoridades de Canal 13, «las negociaciones están terminadas y cerradas”. Y ahora el Grupo Clarín espera la oferta del conductor por el porcentaje que el multimedios tiene en Ideas del Sur. Detrás de esta movida, está el zar kirchnerista del juego, Cristóbal López, quien con los fondos obtenidos con las tragamonedas -actividad que esquilma economías regionales y castiga con más fuerza a los más necesitados- estaría adqui-riendo la productora.
El precio
En detalle, la compra le costaría al empresario K cerca de setenta millones de pesos, e incluiría el polémico pase de Tinelli a Telefé como golpe de efecto. Los K tienen la alocada idea de que la caída en las elecciones de 2009 fue producto de la ridiculización que hizo Tinelli de Néstor y Cristina en su programa, con el reality «Gran Cuñado».
Lo curioso es que también estaría desembarcando como capitalista en el canal comandado por Tomás Yanke-levich -hijo de su reconocido padre Gustavo y nieto del pionero de la TV local, Samuel Yankelevich- sería José Luis Manzano, uno de los tantos exfuncionarios del menemismo que terminaron acusados de corrupción, ahora devenido en empresario mediático junto a Daniel Vila.
Plan B
El plan B, en caso de no prosperar lo de Telefe, es que Tinelli opte por recalar con sus programas satélites en América, señal en la que el Grupo Vila-Manzano ostenta un importante porcen-taje accionario.
Lo cierto es que la situación generó más de un contrapunto entre el propio Tinelli y el periodista Jorge Lanata, quien salió en las últimas horas a divulgar los pormenores del negociado que dejaría a la cara de «Showmatch» y «Bailando por un sueño» bajo el ala de la Casa Rosada.
«Hay un quilombo en Twitter con lo de Tinelli. No se vuelvan locos, sólo dije que es una operación del Gobierno para que Tinelli se vaya a Telefé (…) Por Ideas del Sur no pagaron 40 millones, pagaron 70, 30 fueron en negro», dijo Lanata durante su programa de radio, en alusión a las réplicas vía Twitter del conductor televisivo, que lo acusó de mentiroso («es posible que alguien mienta tanto y la gente le siga creyendo? Estar cerca es muy bueno jajajaja. Buen día para todos», escribió ayer Tinelli.
Más tarde, el periodista hizo hincapié en una situación del pasado que también tuvo como eje a Rudy Ulloa, otro amigo del poder K que terminó siendo propietario de varios medios en Santa Cruz .
«Si Rudy Ulloa (ex-chofer de Kirchner) es hoy un pujante ‘empresario’ de medios, ¿por qué @cuervotinelli no podría ser accionista de Telefé?», deslizó Lanata.
Y añadió: «En 2010, Rudy Ulloa ofreció 250 millones de dólares a los españoles, para quedarse con TELEFÉ. Ahora viene la apretada final, para que vendan».
Telefé, ese objeto de deseo que vuelve loco a los Kirchner
Tal como lo aseguró el pe
riodista Jorge Lanata en sus comentarios por Twitter, la obsesión de los Kirchner y su entorno más cercano por el canal de las pelotas se volvió una cuestión de estado.
Días antes de la resolución 125 y la pelea con el campo, Manuel Vázquez -intermediario financiero del cuestionado exsecretario de Transporte, Ricardo Jaime (foto)- intentó comandar la compra de Telefé por parte de amigos de Néstor Kirchner.
Según se supo, Vázquez hizo gestiones con Juan Riva,
exejecutivo de la firma española Telefónica, por entonces dueña del canal de aire: «la persona que me recomendaron es el vecino del número 1», le escribió Riva a Vázquez, en clara referencia a Rudy Ulloa, íntimo del exmandatario.
Así fue como Ulloa le acercó a los ejecutivos españoles una suculenta oferta en dólares para quedarse con Telefé, con el fin de extender los tentáculos K hacia los medios audiovisuales. Finalmente, el negocio se frustró, pero las últimas operaciones montadas por Cristóbal López y compañía demostraron que el interés sigue intacto.
La recurrencia a figuras del espectáculo, una estrategia que los K agotaron hasta el hartazgo
Más de una vez los K golpearon las puertas de las figuras del espectáculo y la farándula. El caso más emblemático es el de la actriz Florencia Peña, que no dudó a la hora de levantar la bandera oficialista en cuanta ocasión se le presentaba.
Otra famosa que simpatizó con el Gobierno y defendió sus políticas fue Andrea del Boca: un año de la muerte del expresidente Néstor Kirchner, publicó una carta en la que le agradecía por sacar al país «del infierno al que otros nos habían llevado. Nos dijiste que no ibas a dejar las convicciones en la puerta de Casa de Gobierno. Y no lo hiciste».
En la larga nómina también figuran el actor Gastón Pauls -en un acto en el que la Presidenta anunció el aumento de las jubilaciones mínimas y de la Asignación Universal por Hijo (AUH), se lo pudo ver sentado junto a Néstor Kirchner-; Federico Luppi -«quiero defender a este gobierno democrático, porque está haciendo las cosas razonablemente bien», dijo-; Nacha Guevara -que fue parte de las listas de diputados nacionales del Frente Para la Victoria en su momento-; o el cantautor Ignacio Copani, que incluso se animó a criticar el justo reclamo social con una canción contra los cacerolazos.
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