Lucas Viatri habló del drama que vivió por ser involucrado en el famoso robo a la peluquería y las miserias que tuvo que vivir durante un mes en la cárcel: «Los medios me culparon. Mi familia sufrió mucho».
“Cuando me vincularon con el robo a la peluquería los medios me culparon. Pero ya pasó. Mi familia sufrió mucho pero lo pudimos superar. Soy un chico muy fuerte de la cabeza. Si estoy bien, mi familia también lo va estar, pero si estoy decaído se van a poner mal. Yo sé lo que soy y voy a seguir siendo lo que soy. Me chupa un huevo lo que digan los demás… Que digan lo que quieran”. A Lucas Viatri no le hace falta dar pruebas de carácter pero, si alguno quería otra, el delantero se explayó sobre un tema delicado para su familia, que afectó su carrera profesional, y lo abordó con un mensaje hecho banderín: “Ser pobre no es delito”.
Sobre este concepto, en una espectacular nota con la revista La Garganta Poderosa, Viatri explicó: “El pibe que por ahí no cometió ningún delito y no tiene para pagarse un abogado, chau… Eso lo sufrimos siempre. Hoy en día, si yo me entero de que un amigo está así, voy y se lo pago yo. Yo lo sufrí, a nadie le gusta estar encerrado. Me sentí raro cuando estuve preso un mes. Primero porque no soy delincuente; segundo porque soy una persona igual a las que están en la cárcel, y tercero porque yo sabía que la policía sabía que no había hecho nada. Adentro ves cosas que la policía, por ser policía, no tendría que hacer… No hacía falta tirar la puerta para entrar a mi casa, con tocar el timbre se la abríamos. Pero esa forma de actuar lleva a la sociedad que nos toca vivir hoy, a la mierda que tenemos en el país. Lamentablemente hay que vivir con todo eso”.
Y además…
Sobre su vida: “Soy un chico sencillo que sigue manejándose con todos los códigos del barrio en que nací, como lo hice toda mi vida. Lo que me está tocando vivir ahora no me cambia en nada. Tengo bien en claro el día de mañana, junto a la misma gente de siempre, haciendo las mismas cosas de siempre. Trato de manejarme de la mejor manera, tanto con la gente de mi barrio como la de afuera. Soy lo más sencillo que puede haber”.
La droga: “Yo tenía un amigo que por ahí se estaba armando un faso o se estaba por tomar una línea adelante mío, pero yo jamás en mi vida toqué nada. Siempre seguí desde chico a mi viejo que jugaba mucho los campeonatos que se hacían en el fondo de casa. Empecé a tomar alcohol recién a los diecinueve años. Todo parte de la educación que a uno le pueden dar. Pero no alcanza sólo con eso, el Estado siempre tiene que estar presente en los barrios apoyándonos en todo momento, no solamente cuando hay una campaña política. Porque lo que pasa siempre es que te arreglan una calle, o te llevan una leche cuando hay una campaña política, pero después que pasa la campaña, nos vemos”.
Román: “Riquelme me genera cosas lindas. Ledio todo al fútbol y a la gente de boca. Gracias a dios me tocó viajar mucho a otros países y a él lo conocían en todos lados. Desde que Román se fue, solo nos conocen porque tenemos la camiseta de Boca, pero cuando estaba él era otra cosa. Si existiesen más Riquelmes, que los hay muchísimos en las villas, el fútbol y la sociedad estarían menos contaminados.
Las barras: “El problema no es de los barras, sino del que le da de comer. El tema es muy jodido, y los que saben cómo solucionarlo son los dirigentes. Es muy difícil la situación. Si les decís que sí, es que estás a favor. Si les decís que no, es que estás en contra, y yo ando todo el día en la calle con mi familia, y la verdad es que no sé cómo pueden reaccionar. Si se le puede ayudar en algo, por ahí se le ayuda, tanto a ellos como al hincha de Boca, que no son barras. La verdad es que sabiendo que tiene una vida, uno debe tratar de manejarse lo mejor posible, hablando lo menos posible”.
Fuente: Olè