Salieron a robar con su hijita de 8 años y se enfrentaron con la Policía

Se llevaron un equipo de música y mercadería de una verdulería de 13 y 72. Los atraparon. Y rompieron los vidrios de un patrullero. La víctima del ilícito lloró al ver a la nena en la comisaría.

¿Qué futuro le puede esperar? Daba una pena terrible verla solita en la comisaría. No pude aguantar y me largué a llorar». La terrible confesión pertenece al propietario de una verdulería de Villa Elvira que ayer sufrió un escruche a manos de una pareja que actuó con su hija de 8 años. Sus padres resultaron detenidos y, durante largas horas, ella quedó desamparada en la seccional Octava, ante la mirada conmovida de las personas que pasaban por allí.

Todo comenzó alrededor de las 0.30 en la esquina de 13 y 72, donde dos personas con una niña aguardaban, presuntamente, un micro. Uno de los operadores de las cámaras callejeras los observaba en su monitor en las oficinas de diagonal 74 y 10, atento a si caían víctima de algún delincuente. Pero grande fue su sorpresa al ver que los padres dejaron sola a la pequeña durante varios minutos, tras los cuales volvieron con unos bultos que antes no tenían. No observó la procedencia, pero por las dudas notificó del caso a un patrullero que cubría la cuadrícula.

Los uniformados a bordo de un móvil de la comisaría Octava divisaron a la familia en 13 y 73 y detuvieron su marcha. Al revisar las bolsas, “se dieron cuenta de que tenían un equipo de música, kiwis, bananas y otras mercaderías de mi verdulería”, contó Daniel Cuenca, el dueño del negocio afectado. Ante la evidencia, los policías quisieron esposarlos, pero el hombre se resistió, los empujó y hasta “rompió el vidrio trasero del patrullero con algún objeto contundente”, contó el comerciante.

Conmovido

Finalmente pudieron reducirlos y los trasladaron hasta la seccional, junto a la menor, que poco comprendía lo que estaba pasando. “Eso fue poco después de la medianoche. La Policía recién me pudo avisar a las 6.30 y me fui para la comisaría”, contó Cuenca. Al llegar, “me encontré con la nenita y me produjo un dolor enorme, verla ahí era tan triste. No aguanté y me puse a llorar”, reveló.

Según contó el propietario, los ladrones no forzaron los ingresos de las instalaciones para robar. “Aprovecharon que momentáneamente había un agujero por un robo anterior que tuve hace poco y entraron por ahí, entre los techos”, precisó.

En cuanto a los aprehendidos, ambos de unos 30 años, se les inició una causa por “hurto”, “resistencia a la autoridad” y “daño”, aunque fueron liberados tras las actuaciones de rigor.

Fuente: Diario Hoy