Los precios en los países de la región son en algunos casos dos y tres veces más bajos.
En medio de duras críticas a la Intendencia de Montevideo por las dificultades surgidas a raíz de la instalación del corredor Garzón, obra insignia de la gestión de la intendenta Ana Olivera, los ciudadanos pasarán a pagar a partir de este miércoles el boleto a un precio superior a un dólar (la moneda cerró el viernes a $ 19.401).Desde esta madrugada, el boleto común pasará a costar $ 20, un peso más que durante el año 2012. También aumentarán los costos de los distintos tipos de viaje en la ciudad, los boletos de estudiante y los de jubilados.De esta forma, Montevideo sigue adelante con la tendencia ya advertida en los últimos años de pagar por el transporte público un costo más elevado que en la región. Ciudades con un desarrollo similar o mayor a la capital uruguaya tienen sistemas de transporte más efectivos, más rápidos y con costos sensiblemente menores.Por ejemplo, en Buenos Aires el boleto de ómnibus cuesta entre 3 y 4.75 pesos locales ($ 9 y $ 14 uruguayos). Con la tarjeta Sube de descuento, cuestan la mitad. Además, esa ciudad cuenta con el servicio de subtes. Un viaje en el tren subterráneo cuesta 2,50 pesos argentinos, lo que equivale a $ 7,50.En Caracas, Venezuela, el boleto común para el metrobús cuesta 1,50 pesos locales, lo que en Uruguay equivale a menos de $ 7.
En Asunción del Paraguay el boleto urbano cuesta unos $ 10 uruguayos (2.300 guaraníes), y en Bolivia el boleto común cuesta menos de $ 5 uruguayos, aunque se prevé un aumento para los próximos días.En dos ciudades fuertemente desarrolladas de la región, Santiago de Chile y Río de Janeiro, los costos superan a los de Montevideo. En Santiago los precios oscilan entre 590 y 670 pesos chilenos ($ 23 y $ 27 uruguayos) y en Río es de unos $ 30.En cambio, en las principales urbes europeas los costos por utilizar el transporte público son mayores. En Madrid el boleto del metro cuesta 1.50 euros ($ 38 uruguayos), en París 1.70 euros ( $ 43) y en Nueva York US$ 2.50 ($ 48). Sin embargo, también cuentan con descuentos por utilizar distintas cantidades de viajes y presentan frecuencias permanentes.
Desde la IMM ya se había advertido el año pasado que la tendencia se mantendría en elevar el costo del ticket una única vez por año. La última vez que aumentó fue en febrero de 2012. El director de Movilidad de la IMM indicó en su cuenta de Twitter que “se mantiene la estabilidad del sistema” con “tarifas predecibles” y un aumento por año.
elobservador.com.uy