«Ojalá me salga algo de esto en el partido»

Paredes la rompió en la práctica, con tres goles, y será titular mañana contra San Lorenzo: “Yo trabajo para entrar y no salir más”.

«No pasó nada, tuve suerte. Me quedaron todos los rebotes”. Leandro Paredes se ríe cuando se acerca para hablar con Olé . Disfruta. No se condice su estado de ánimo con el clima de preocupación histérica que se vive en el club. Quizás, algo de eso influye en su desfachatez para entrar en momentos calientes y jugar a jugar (algo que a otros les cuesta horrores). Le pasó en el último clásico, cuando River ya festejaba y él supo tener la serenidad necesaria en el último minuto, cuando la pelota quemaba, para clarificar la jugada que gestó el segundo gol, el empate. También, para ser la sorpresa entre los titulares en la práctica de fútbol y jugar 37 minutos dignos de ser filmados para mostrárselos a los chicos que recién empiezan. Tres golazos y participación activa que lo ubican como un inamovible entre los 11 para enfrentar a San Lorenzo.

-Te sale la mitad de eso mañana y no podés salir más del equipo…

-Ojalá que me salga algo de esto en el partido, yo ya estoy trabajando y pensando en eso.

Una salvedad: las prácticas nunca dejan de ser prácticas y lo hecho ahí vale si después se repite cuando los partidos son por los puntos. Jugadores de los denominados “practiqueros” hubo miles. Que después lo consolidaron y reafirmaron, pocos. Ahora, ¿qué es lo que “le salió” ayer que escapa de lo normal? Todo lo que quiso y se propuso. Jugando como volante por izquierda en el 4-4-2 que plantó Falcioni, se lució siendo el generador de todo el juego del equipo. El primero fue una joyita: remate desde afuera del área que besó el palo antes de entrar. Después, aprovechó un centro de Acosta para definir lejos de Ustari y cerró la mañana con una volea tras un córner que Silva peinó para el segundo palo. Y no fue sólo eso: hizo jugar al resto, potenció la velocidad de Acosta y con pases precisos abrió espacios que Pol Fernández supo aprovechar. Más allá de asegurarle la titularidad, la nueva posición que ocupó por primera vez en su carrera no está confirmada como definitiva. JC evalúa también ponerlo de enganche para no atarlo a responsabilidades defensivas. Lo que dejó claro es que entre los 11 va a estar. “No me lo esperaba, me pone muy contento”, confesó el pibe de 18 años, a quien Borghi hizo debutar en Primera cuando tenía apenas 16.

¿Qué llevó a Falcioni a inclinarse por él cuándo la idea que primó durante todo el torneo era “llevarlo de a poco”? La falta de juego, fundamentalmente. Aunque no lo quieran “quemar”, sienten que es el único jugador del plantel capaz de aportar la visión y claridad que tanto hacen falta. Brillante en Santa Fe contra Unión, no pudo repetir su nivel en el resto de las chances que tuvo (fundamentalmente contra Estudiantes, cuando también fue titular y fue reemplazado en el entretiempo). Sí lo hizo, en cambio, contra River, cuando en apenas 12 minutos en cancha tuvo la personalidad suficiente para hacerse cargo de la pelota y generar la jugada del empate. “Había que hacer la pausa. Yo sabía que no podía arriesgar la pelota porque era la última jugada que teníamos, por suerte salió bien”, cuenta.

“No puedo quedarme y tapar el lugar de Paredes. Es hora de que él cumpla todos sus objetivos”. En la conferencia de prensa en la que se despidió de los hinchas, Juan Román Riquelme se hizo un lugar para definir su sucesor, que usa la camiseta 32 aunque lleva la 10 en el alma. “Fue un elogio, no lo siento como presión. Me da confianza”, explica Leandro, antes de una nueva oportunidad. “Trabajo para entrar y no salir más”, se la jugó, tal como hace en la cancha. Ahora depende de él.

Fuente: Olè