Clemente Rodríguez expuso su molestia porque el DT no le informó que salía. Tras mostrar su disgusto por no patear el penal ante River, Schiavi reconoció el mal juego de Boca mientras que Somoza sentenció: «Jugando así, es difícil ser campeón». El ciclo de Falcioni cada vez más cuestionado
Fue un punto efervescente: Boca festejó el empate ante River como un triunfo por el desarrollo del Superclásico que le fue adverso durante 91 minutos pero nada parece alcanzar como para que la interna no muestre las garras que escarban cada vez más adentro del ciclo de Julio Falcioni, expuesto tanto afuera por los hinchas, como adentro por futbolistas y cada vez más dirigentes.
No había pasado una hora del final del Superclásico cuando Rolando Schiavi, el capitán «xeneize» lanzó: «Me hubiese gustado patear el penal, siempre lo hice, pregúntenle al técnico por qué no lo pateé».
El defensor venía de errar el último penal que había tenido, ante San Martín de San Juan, hasta el que Santiago Silva convirtió para el descuento ante River y que sirvió para la reacción de Boca. Tras esa falla, un colaborador de Falcioni sugirió en Twitter que «Rolo» había errado el disparo adrede, que atentaba contra el ciclo del DT.
No conforme con exponer la situación, Schiavi declaró ayer sobre el juego del equipo: «No encontramos el equilibrio ni generamos juego. No hacemos tres pases seguidos, no generamos situaciones…», un comentario ácido que apuntó directamente al DT.
En la foto del festejo por el agónico empate, Clemente Rodríguez no salió. Había sido reemplazado en el entretiempo y, según sus dichos, no fue Falcioni quien le informó que salía: «Me molestó que no me lo dijera. Si no fuera por Sanguinetti (ayudante del DT), entrábamos 12 jugadores a la cancha. Por ahí me molestó eso, somos grandes y cada uno tiene que saber cómo son las cosas. En diciembre termina mi contrato y veré qué hago».
Por último sorprendió Leandro Somoza, uno de los futbolistas con mejor relación con el DT, el que dijo: «Jugando así es difícil ser campeón. Es lógico que se diga que se vayan Falcioni y todos los que trajo él. Si seguimos jugando así nos vamos a comer 10 goles».
El ciclo parece consumado porque el torneo quedó lejos (Boca está a 7 unidades del líder, Newell’s, y en el medio tiene a Vélez, Belgrano, Racing y Lanús, todos con más puntos). Encima, ahora se prendió la luz de alarma alrededor de la Copa Libertadores: el equipo, que viene de sumar sólo 3 de los últimos 15 puntos, está a 6 de la clasificación al torneo continental.
El entrenador decidió minimizar al máximo su contacto con la prensa porque no tiene nada bueno para decir y porque teme desbocarse contra los suyos, de los que desconfía respecto de la fiabilidad.
Boca pasó de la euforia a su dura realidad en tiempo récord. Hoy volverán a verse las caras en el entrenamiento pos Superclásico y habrá que ver si siguen lanzando dardos indirectos o si alguien, finalmente, se anima a detonar la bomba que está ahí, lista para explotar.
Fuente: Infobae