Aprovechó todas las ventajas que le otorgó el desconocido equipo de Gareca para vencerlo por 4 a 2 / Gigliotti anotó dos goles y fue la figura
fútbol argentino. Por nombres y pasajes de buen juego, en los últimos años casi siempre apareció como candidato para pelear los primeros puestos, pero por un motivo u otro, esa promesa que insinuó se terminó desinflando con el rodaje de cada torneo. Por el contrario, Vélez, más allá de las importantes bajas que tuvo en el último año por la partida de jugadores vitales, es un protagonista habitual. Aunque se fueron Santiago Silva, Maxi Moralez, Ricky Álvarez, Marcelo Barovero, Fernando Ortiz, Augusto Fernández, Víctor Zapata y el Burrito Juan Manuel Martínez, por nombrar algunos, mantiene la estructura gracias a varias figuras de experiencia más la sangre joven que proviene de su interminable cantera.
Pero ayer los antecedentes no sirvieron. Más allá de alguna zozobra en el final, el conjunto santafecino fue superior ante una imagen desacostumbrada e inédita de Vélez, que no sólo perdió 4-2, ya que también desaprovechó la oportunidad de quedar solo en lo más alto de la tabla de posiciones.
GIGLIOTTI, EN SU MEJOR FACETA
Todavía no se habían terminado de acomodar los equipos en la cancha y apareció en su primera estocada Emmanuel Gigliotti, para dejar en claro que podía ser su gran tarde. Se pareció en mucho a ese atacante implacable que marcó goles decisivos en su estadía en All Boys, y que luego tuvo un paso sin trascendencia por San Lorenzo. Así, a los 5 minutos, un envío de Urribarri encontró el cabezazo de Graciani al corazón del área para la fantasmal aparición de Gigliotti, -dio la impresión que Montoya tardó en salir-, para poner también la cabeza. Se cumplió la premisa que dice dos cabezazos en el área es sinónimo de gol.
Vélez todavía no había terminado de digerir el mal trago, cuando otro centro, esta vez de Bastía, encontró otra vez el cabezazo de la figura del partido para poner el 2 a 0.
Pudo descontar Vélez con un remate de Insúa que dio en el poste, pero no bien pasada la media hora de juego, Colón llegó a su tercera conquista cuando Graciani primereó en el cierre a Bíttolo y su centro fue conectado por Achucarro: 3-0 y silencio total e incredulidad en el estadio José Amalfitani, que se había encendido en el inicio de la jornada para ovacionar al Poroto Fabián Cubero, que ayer alcanzócon 457 presencias con la camiseta de Vélez al gran capitán de los 80, Pedro Larraquy.
Ante tamaña desventaja, Gareca leyó rápido el partido y acomodó las piezas. Sacrificó al juvenil Bíttolo, reemplazante del suspendido Papa, al que le habían ganado por su zona, y ubicó a Bella de lateral izquierdo, y al ingresado Peruzzi como carrilero por la derecha. Luego de un evidente penal no cobrado a Pratto por foul de Raldes, Vélez se ilusionó con el descuento de Cabral para dejar el 3-1 parcial y 45 minutos por delante a pura emoción.
Entonces, se esperaba la arremtida del equipo de Liniers, pero ayer ofreció una imagen desdibujada, inhabitual. Flojo en la contención en el medio campo, frágil en defensa, y supeditado a los arranques individuales de Cabral, Insúa y Pratto, los únicos que se salvaron del incendio. Así, fue precisamente Pratto el que agigantó la esperanza con ese zurdazo a diez minutos del final.
Pero llegó esa corrida final de Caire, otro de los puntos altos en Colón junto con Gigliotti, Bernardello, Graciani y Bastía, para el fuerte remate que no contuvo Montoya y el ingresado Curuchet cerró el partido.
GIGLIOTTI: «ERA EL PARTIDO PARA VOLVER A CREER»
Emmanuel Gigliotti sabe de altas y bajas en su carrera. A sus 25 años, ya tiene la experiencia de un veterano. Comenzó en el ascenso, en General Lamadrid, y luego recaló en Argentinos Juniors, All Boys, Atlético Tucumán, Novara (Italia), nuevamente All Boys, San Lorenzo y ahora Colón, donde quiere dejar su huella. «Era el partido que teníamos que ganar para volver a creer porque veníamos de perder 2-1 frente a Cerro Porteño, por la Copa Sudamericana. Somos muchos delanteros en el plantel, no me puedo dormir, por suerte pude convertir. Lo necesitaba», dijo la figura.
1. LA MIRADA DE GARECA
«Fue una mala tarde, no es la realidad de Vélez. Es de esos partidos que te llegan, te embocan y todo es cuesta arriba. Me dolió sacarlo a Bíttolo, pero nos ganaban por ese lado. Hay que empezar de nuevo», dijo el DT Ricardo Gareca.
2. PELLEGRINO, LESIONADO
La única muestra de preocupación que mostró Colón en su vestuario la proporcionó el zaguero Maximiliano Pellegrino, con pasado en Vélez, que fue reemplazado por una dolorosa luxación en el hombro derecho.
3. CUBERO NO FESTEJÓ A PLENO
«Igualé a un símbolo de Vélez como Pedrito Larraquy (N. de la R.: llegó a 457 partidos). Me emocionó la ovación de la gente, pero me voy mal por la derrota», dijo Fabián Cubero..
Fuente: La Naciòn