Cuestionó que piden protección para sus sectores, pero luego reclaman seguridad jurídica. Señaló que el país está creciendo y que no está dispuesta a bajar escaleras.
Tal como estaba previsto, el Gobierno eligió el acto de la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) para festejar el Día de la Industria. Invitada por Osvaldo Cornide, fiel condescendiente con el oficialismo, la presidenta Cristina Fernández participó del acto organizado en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y, además de renovar su defensa a la política de industrialización llevada a cabo desde 2003 y de repasar la “buena performance” económica, la mandataria no pudo evitar referirse al enfrentamiento que mantienen con las grandes entidades empresarias, como la UIA o la Asociación Empresaria Argentina (AEA).
“No es un problema sólo de intereses, creo que también hay mucha hipocresía en algunos sectores”, disparó Cristina, al tiempo que citó el ejemplo de “un empresario textil muy importante, de una de las industrias más importantes del país” que viajó con la comitiva oficial a China y que “corría detrás de Débora (Giorgi, ministra de Industria) pidiéndole por favor que no los entregue”. “¿Me equivoco Débora? Es la verdad, y después veo a esta misma persona en una foto en una diario, junto a otros importantes empresarios, cuyas industrias también reciben los beneficios de la administración del comercio, con fuertes críticas al Gobierno por la seguridad jurídica”, desafió la Presidenta, quien llegó al festejo de la CAME acompañada por Giorgi y los ministros de Economía, Amado Boudou, y de Trabajo, Carlos Tomada. También asistió el gobernador bonaerense Daniel Scioli.
Se refería a Jorge Sorabilla, director de TN Platex y Tesorero de la UIA. El dirigente fue uno de los catorce industriales que integró la polémica foto entre la Unión Industrial y la AEA, que tanto nerviosismo generó en el Gobierno. De todas maneras, las presiones oficiales surtieron efecto porque el propio Sorabilla fue uno de los pocos empresarios que asistieron al acto de la Casa Rosada el martes pasado. A su vez, la firma que preside Aldo Karagozián estuvo al borde de abandonar AEA, cuando lo hicieron varias firmas a pedido de las autoridades K.
Al respecto, Cristina advirtió que su gobierno no está “dispuesto a bajar ninguna escalera” y que cuenta “con toda la fuerza para seguir trabajando, pese a los palos en la rueda”, que adjudicó a sectores de la oposición. “Hasta a los que no tienen razón, tengo que tenerles paciencia”, manifestó.
No sólo la Presidenta hizo referencia al clima de malestar con el establishment. También apeló a ello el intendente de San Martín, Ricardo Ivoskus, quien subrayó que el país está atravesando un buen momento desde el punto de vista productivo y que “esos factores positivos se oscurecen por la conflictividad político mediática, que no relata en muchos medios lo que está sucediendo en la realidad”.
“Es como si existiera un mundo real y un mundo virtual”, señaló Ivoskus, quien resaltó que en los últimos ocho meses “se radicaron en su distrito 701 nuevos emprendimientos, de los cuales 159 son industriales”.
A su turno, el anfitrión (Cornide) apoyó el rol del Estado en la actividad económica y pidió al Congreso que sancione rápidamente una nueva ley de Entidades Financieras que rediseñe el negocio bancario, reoriente el crédito hacia el sector productivo, regule las tasas de interés, regionalice la banca y establezca cambios que permitan dar respuestas a las demandas sociales y empresariales. También reclamó la reducción de los costos del régimen de ART; un sistema tributario más simplificado y mayor ayuda financiera.Fuente: cronista.com