Así lo afirma un estudio de una prestigiosa universidad, que calificó esta situación como «histórica». Para Hugo Moyano, la inflación es del 45 por ciento y pidió un aumento proporcional del mínimo no imponible de Ganancias.
No cabe duda de que la inflación ya es el principal problema económico que tiene la Argentina, mal que le pese al Gobierno nacional, que ni siquiera se atreve a hablar del tema. Por eso, en los discursos de la presidenta Cristina Kirchner ni siquiera se menciona esta palabra.
No reconocer los problemas lo que único que hace es agudizar la situación. Es como querer curar una enfermedad, sin tener un diagnóstico. Y, lamentablemente, esta soberbia e impericia recae en los bolsillos de la clase media y de los sectores populares.
Un estudio de la prestigiosa Universidad Di Tella, que se dio a conocer ayer, da cuenta de esta situación. El informe afirma que las expectativas inflacionarias del promedio de la gente alcanzaron un máximo histórico del 39,8 por ciento y, de ese modo, subieron por tercer mes consecutivo.
Estos datos surgen del relevamiento mensual que realiza el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Escuela de Negocios de la universidad a partir de los resultados de la Encuesta de Expectativas de Inflación (EI).
En tanto que las expectativas de inflación se encuentran en su máximo histórico tanto en Capital Federal (40,6 por ciento) como en el Gran Buenos Aires (42,5). Según el promedio de las respuestas, las expectativas de inflación en el interior del país fueron significativamente inferiores (34,7 por ciento) respecto de las demás regiones del país.
En ese contexto, no fue casualidad que el titular de la CGT, Hugo Moyano, considerara “insuficiente” una suba del 25 por ciento del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias que pagan los asalariados, debido a que estimó que “la inflación ha superado ampliamente el 45 o 48 por ciento”, desde su último ajuste.
“Los porcentajes que se den deben ser los que razonablemente correspondan a la inflación que tuvimos”, dijo Moyano.
El camionero confirmó que hoy comenzará la recolección de firmas para reclamar al Congreso una ley que universalice el pago de las asignaciones familiares a los trabajadores, sin tope salarial, en el acto que la Juventud Sindical organizó en el Luna Park.
“Me imagino que los que se desgarran las vestiduras diciendo que son peronistas no van a tener problema de discutir tal cosa”, aseveró el líder camionero en alusión a los funcionarios y legisladores del Gobierno.
Moyano salió así en respuesta de declaraciones del titular del gremio de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, quien había dicho que se espera que para “antes de fin de mes” el Gobierno nacional aumente el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría.
De acuerdo con las versiones, el piso no imponible de Ganancias para la cuarta categoría para un empleado soltero pasaría de los actuales 5.782 pesos mensuales netos a 7.227,5 pesos. Para el caso de los casados con dos hijos, se incrementaría de 7.998 a 9.997 pesos.
El 1° de abril del año pasado, el Gobierno anunció un incremento del mínimo no imponible de la cuarta categoría de Ganancias del 20 por ciento, una proporción que para el moyanismo resultó insuficiente, teniendo en cuenta que la inflación estimada por el líder de la CGT en el período superó ampliamente a la mejora.
Desde que Moyano tomó distancia del Gobierno nacional, los cruces entre la CGT y el oficialismo en torno del mínimo no imponible fueron en aumento.
Entre aquellos que se oponen al actual nivel del mínimo no imponible están los que proponen una suba acorde con la inflación real acumulada y otros que apuntan a su eliminación, por considerarlo un “impuesto al trabajo”, ya que, indican, “el salario no es ganancia”.
Economistas alertan por la estanflación
En diálogo con Hoy, el economista Roberto Cachanosky afirmó que “en lo que son mediciones sobre expectativas inflacionarias, da un 40% a nivel país, que es lo que espera la gente. Después, la medición concreta es mucho más difícil de establecer, pero yo calculo que muy lejos no debe estar, porque la emisión monetaria está en el orden del 36% o 37% anual, y como la gente no quiere tener pesos encima, eso se va todo a precios. Entonces, la inflación en algún número cercano entre 35% y 40% debe andar”.
Cachanosky agregó que “Argentina está entrando en un proceso, si no entró ya definitivamente, de estanflación. Sin ninguna duda. La demanda de trabajo baja y la recaudación impositiva viene por debajo de la tasa de inflación”.
Para el economista, “el cepo al dólar es como ponerle un corralito a la gente para poder cobrarle el impuesto inflacionario. Es no permitir que la gente se defienda de una moneda como el peso que se deprecia todo el tiempo. Y ahí hay mucha gente que se va al mercado marginal, al blue, que hoy (por ayer) volvió a subir, y otros comprarán algunos bienes para no quedarse con los pesos. Ahora, eso acelera el proceso de inflación monetaria y genera más inflación”.
Otro de los economistas que dialogaron con Hoy es José Luis Espert. Afirmó que “si la economía crece poco, o no crece, y la inflación es alta como la que tiene Argentina, que está entre los cinco países con más inflación del mundo, y si ese proceso se mantiene por algún tiempo, uno puede decir que se está en estanflación. Rigurosamente hablando, lo que uno puede decir es que hoy Argentina está en recesión con inflación. Para que sea estanflación, deberíamos estar como hoy por lo menos un par de años. Ahora, es probable que en Argentina dentro de tres años, dos años, uno pueda decir que estuvimos en estanflación en el período 2012-2015, ese es un escenario que tiene una probabilidad nada despreciable de que ocurra”.
Espert evaluó dos variables para medir la probabilidad de estar entrando en un proceso de estanflación: “Una es la inflación que tiene el país, que ya está en el top five de la inflación mundial: si seguimos así dentro de tres o cuatro años, es un indicador importante para decir que se está en estanflación. La otra es el crecimiento, donde, obviamente, no hay que prestarle atención al Indec porque miente, y ahora va a mentir con los números de crecimiento seguramente. Ya mintió en junio por lo que publicó el Estimador Mensual de la Actividad Económica, que informó un crecimiento de 1,1% contra mayo; es una mentira, no creció la economía en junio contra mayo”.
En San Luis, los aumentos triplican a los del INDEC
El índice de precios al consumidor de San Luis registró en julio un aumento de 1,7% en relación al mes anterior. Acumuló en lo que va del año 13,7% y subió 23,9% en los últimos doce meses, informó la Dirección de Estadística y Censos de la provincia.
El sector de alimentos y bebidas fue el que más incidencia tuvo, con un aumento de 1,8%, impulsado por subas en los precios de productos de panificación, harina, aceites, productos lácteos, verduras y bebidas gaseosas, entre otros.
Los precios de equipamiento y mantenimiento del hogar treparon 2,8%, impulsados por el encarecimiento de los artículos de limpieza, muebles y electrodomésticos.
De esta forma, se acumuló en los primeros siete meses del año un aumento de 15,2%, y de 24,2% con respecto a julio de 2011.
diariohoy.net