Paraná Metal: Levantan «momentáneamente» el corte en la Autopista Buenos Aires-Rosario

Los trabajadores de Paraná Metal que desde ayer mantienen bloqueada la Autopista Buenos Aires-Rosario, levantarán el corte «momentáneamente» a partir de las 10.30.  A esa hora los representantes de los operarios de la planta irán a una audiencia convocada por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada en Capital Federal. Allí buscarán dirimir el conflicto que desde hace meses mantienen con M&S, compañía del empresario kirchnerista, Cristóbal López, que desde hace más de un año maneja la fábricade autopartes ubicada en Villa Contitución.

«Si la empresa insiste con despedir 600 operarios, volvemos a la ruta», aseguraron desde la UOM Villa Contitución a La Política Online.

M&S quiere despedir a darle una jubilación anticipada a dos tercios de la fábrica -hoy tiene 900 trabajadores- y reducirles un 30% el sueldo a los que queden. Así se los manifestó el martes en una carta. Es la condición que ponen para mantenerse al frente de la planta.

La empresa de Cristóbal López no presentó el plan de negocios a principio de agosto y dejó a Paraná Metal al borde de la quiebra. Argumentó que la autopartista dejó de ser «viable» luego de que Ford Brasil dejara de comprarles el block de motor, lo que representa el 95% de la producción.

Lo cierto es que la automotriz dejó de comprarle a Argentina y comenzó a importar de Sudáfrica en julio, pero M&S ya les había anticipado antes de tomar el control de la fábrica que quería la mitad de los empleados. En diciembre de 2009, cuando se hace cargo de Paraná Metal, y luego de sus propios auditores analicen los números durante meses, les confiesa a los trabajadores que quería despedir a 430 empleados -ya había dado retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas, que fueron tomadas por más de 200 trabajadores de los 1.200 que había-. «Sobran 400 operarios», les había dicho uno de los representantes de Cristóbal López.

Según denuncian desde la UOM, el empresario kirchnerista adeuda las indemnizaciones a los trabajadores que adhirieron al retiro voluntario.

Cronología del conflicto

Paraná Metal fue una de las primeras empresas que comenzó con los despidos masivos. Por la crisis económica global, el 16 de diciembre de 2008 anunció que despediría a los 1.200 trabajadores y cerraría la planta de autopartes instalada en Villa Constitución.

Por la intervención del Gobierno, lograron acordar que se suspendieran y bajaran los salarios de los operarios a cambio de que mantuvieran las fuentes de trabajo, mientras desde la gestión kirchnerista buscaban un comprador que quisiera hacerse cargo de la empresa.

En ese momento entra en escena el zar del juego, quien –con clara intenciones de comprarla- inyectó $7 millones a los fondos de la fábrica para pagar los salarios atrasados y mantener una producción básica de 1.100 toneladas mensuales.

Pero la buena noticia duró poco. En marzo y abril se presentaron los primeros retrasos de sueldos y en mayo los trabajadores pararon por 15 días la planta ubicada en Villa Constitución porque no la empresa no cumplía con las paritarias. Según los trabajadores, las inversiones en maquinarias y tecnología que prometieron en un principio, nunca se hicieron.

El punto álgido se dio en julio, cuando Ford Brasil les anunció que dejaría de comprarles los blocks de motores durante, por lo menos, 90 días. Esta suspensión afecta al 95% de la producción de Paraná Metal y dejó a la empresa al filo de la quiebra.

La jueza Agueda Orsaria declaró el crow down -salvataje de empresas incluido en la ley de quiebras- que abre la posibilidad para que en el marco de la convocatoria de acreedores se presenten posibles interesados en invertir y seguir adelante con el funcionamiento de Paraná Metal. Ayer, la UOM pidió una prórroga. Es que, hasta el momento, el único interesado que se presentó es la cooperativa Villa Metal que conformaron los propios operarios de la autopartista.

Fuente: lapoliticaonline