Lejos de esperar el llamado de algún productor, la vedette se presentó a un casting para la revista de Nito Artaza y Miguel Angel Cherutti, y quedó cerca de firmar. Además, se puso siliconas “por un tema de autoestima”, pero quiere más. ¿Cómo le quedaron? Da vuelta la página…
Entre tanta escena de divismo de chicas que no llegaron ni a sus quince minutos de fama, la actitud de Cinthia Fernández (22) merece ser destacada. Con la próxima temporada de verano a la vuelta de la esquina, la ex lolita (ya verán por qué) no se sentó sobre su fama mediática de petardo, a la espera del llamado de un productor que la suba a alguna de las marquesinas que poblarán los teatros de Mar del Plata y Carlos Paz.
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La vedette que supo hacerse conocida a fuerza de escándalos, y luego sorprendió a los jurados de Patinando y Bailando por su profesionalismo sobre la pista, tomó el toro por las astas y fue en busca de su destino.
Días atrás, Cinthia tomó su bolso y marchó rumbo al teatro Broadway, donde había una cola de 300 chicas esperando por el casting para vedettes, destaques y bailarinas de Excitante, la obra que reunirá en una revista –tras 10 años– a Nito Artaza y Miguel Angel Cherutti. Al verla llegar, Flavio Mendoza, director coreográfico del espectáculo, abrió los ojos bien grandes y le dijo “¿vos qué hacés acá?”.
“Fui porque este verano me encantaría hacer revista. Hasta ahora siempre me llamaban para hacer comedidas, entonces dije ‘por qué no presentarme a un casting en vez de esperar a que me llamen’”, le cuenta Cinthia a Paparazzi. “Flavio me dijo que ya sabía cómo bailaba, pero igual le pedí que me tomara la prueba, y así fue. Ahora quedé a la espera de la definición del elenco”, explica entusiasmada.
–¿Por eso fue que te agregaste lolas?
–No, me operé hace tres meses, pero por un tema de autoestima. Había llegado a adelgazar 8 kilos por una depresión que tuve, y no me sentía cómoda con mi cuerpo. Yo tenía lolas naturales, pero se habían achicado mucho, llegué a usar talle 80. Entonces decidí agregarme. Ahora uso 95.
–¿Estás conforme con cómo te quedaron?
–Sí, le estoy súper agradecida al doctor Cristian Pérez Latorre, que fue quien me operó, Todo el mundo me dice que me quedaron perfectas, pero para mí todavía me quedaron chicas. Me puse siliconas de 350 cc, aunque es posible que más adelante me ponga de 410 cc.
–¿Seguís en pareja con Martín Abumohor, el empresario chileno de 33 años de quien te habías enamorado cuando te fuiste a trabajar al país trasandino?
–No, terminamos. Pero prefiero no hablar del tema porque me pone mal, la separación me llevó a otro bajón anímico. Hoy no quiero estar con nadie más que no sea él, así que no me queda otra que rezar para ver si podemos volver a estar juntos.
–¿Hacés terapia?
–No, no creo en eso. Para mí te revuelve los problemas, pero no te los soluciona. Igual respeto a la gente que lo hace, pero conmigo no funciona. Además, soy de tragarme mis cosas íntimas, no las hablo ni con mis amigas ni con mi familia. Muy rara vez me abro y cuento.
–Desde hace un tiempo optaste por un perfil mediático más bajo. ¿Es parte de tu cambio de imagen para progresar en tu carrera?
–Sí, mi idea fue dejar atrás el perfil de quilombera que me había quedado, que me perjudicaba para hacer teatro. Pero hoy veo la televisión y las que tienen pantalla es porque están metidas en peleas cada vez más fuertes. Basta con ver las chicas que están en Bailando. Entonces ya no sé qué hacer…
Fuente: paparazzirevista