QUITO, 30 jun (Xinhua) — El mandatario ecuatoriano Rafael Correa dijo hoy que la decisión de los presidentes del Mercosur de incorporar a Venezuela como socio pleno del bloque regional es un «golpe» para la derecha de Paraguay, a la que acusó de haber promovido la destitución de Fernando Lugo de la presidencia de ese país el pasado 22 de junio.
«Es un golpe importante para esa derecha paraguaya que ha dado el golpe de Estado (contra Lugo)», dijo Correa tras calificar de «fructífera» la reunión de los mandatarios del Mercado Común del Sur (Mercosur) que se celebró la víspera en Mendoza, Argentina.
Los presidentes de ese bloque acordaron fijar para el 31 de julio la incorporación de Venezuela como socio pleno y suspender la participación de Paraguay hasta las próximas elecciones en ese país, programadas para abril del 2013.
La medida contra Paraguay es en rechazo a la destitución de Fernando Lugo de la presidencia, que el bloque considera ilegítima.
Correa, quien participó en la reunión dado que Ecuador es miembro asociado del bloque, destacó que desde hace siete años Venezuela había querido incorporarse como miembro pleno al Mercosur, pero «siempre fue obstruido por Paraguay».
El mandatario ecuatoriano señaló que incluso al destituido presidente Fernando Lugo, «lo amenazaron de que si apoyaba (el ingreso de Venezuela) le hacían un juicio político y lo destituían; así que tampoco Lugo lo permitió», explicó Correa.
En ese sentido, dijo que «la derecha paraguaya debe estar comiendo cemento» ante la decisión unánime de los presidentes del Mercosur de incorporar a Venezuela al grupo regional.
«Se reunieron los jefes de Estado y en una jugada brillante separan -de acuerdo a las cláusulas democráticas de Mercosur- a Paraguay y al no estar ya Paraguay, Brasil, Argentina y Uruguay pueden tomar la decisión por unanimidad del ingreso de Venezuela al Mercosur. Así que está decidido», expresó.
«Si (la derecha paraguaya) iba dos a cero con el golpe de Estado, ya van dos a uno con el ingreso de Venezuela al Mercosur», ironizó el gobernante ecuatoriano.
Por otra parte, Correa lamentó que los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que también se reunieron la víspera en Mendoza, Argentina, no hayan acordado sanciones drásticas contra Paraguay por la ilegitima destitución de Fernando Lugo.
«Hubo diferentes posturas», comentó Correa tras señalar que hubo quienes dijeron que no se puede aplicar medidas drásticas porque no estaba aprobado el protocolo de la Cláusula Democrática de la Unasur.
«Se dijo que no se puede aplicar medidas drásticas porque eso perjudica al pueblo paraguayo», indicó tras reflexionar que «lo que perjudica al pueblo paraguayo son los golpistas y el mayor mal para pueblo paraguayo es dejarlo a la merced de esos golpistas».
Correa, quien mantiene junto a Venezuela y Bolivia una postura radical frente a la crisis paraguaya, sostuvo que si desde la Unasur no se toman «medidas radicales, éstas aventuras anti-democráticas continuarán en Paraguay y en nuestra América».
Por lo pronto, los presidentes de la Unasur acordaron la víspera suspender temporalmente a Paraguay del grupo regional, lo que ha sido rechazado por el nuevo gobierno de Asunción que encabeza Federico Franco, quien era vicepresidente de Lugo.
En un comunicado difundido hoy por la Cancillería paraguaya, el gobierno dijo que «no acepta» la decisión y advirtió que «evaluará, conforme a sus legítimos derechos e intereses, su continuidad» en el bloque regional. Según el gobierno de Franco, la suspensión ha «sido adoptada al margen de las disposiciones» del tratado constitutivo de la Unasur y se ha tomado «sin sustento jurídico alguno».
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