Desde diciembre de 2007 hasta hoy, el peso argentino se apreció un 36% en términos reales contra el dolar, mientras que el real sólo lo hizo en un 4% y el peso chileno en un 2%. Si se toma como referencia el 2007, se ve que actualmente los términos de intercambio de Argentina se ubican 13,7% por encima del nivel de ese año, según un estudio de la Fundación Mediterránea.
Desde que Cristina asumió la presidencia, la moneda argentina se valorizó diez veces más que el real brasileño y el peso chileno, según reveló ayer un informe de Fundación Mediterránea.
Y esta fuerte apreciación del peso no estuvo justificada por una mayor mejora que el resto de los países en las condiciones externas. “La mejora de términos de intercambio no fue tan significativa para la Argentina y, fundamentalmente, este fenómeno no fue algo exclusivo de nuestro país”, advirtieron los economistas autores del informe, Jorge Vasconcelos y Guadalupe Gonzalez, según informa hoy el diario El Cronista.com
Desde diciembre de 2007 hasta hoy, el peso argentino se apreció en un 36% en términos reales contra la moneda estadounidense, mientras que el real sólo lo hizo en un 4% y el peso chileno en un 2%. “Si se toma como referencia el año 2007, se ve que actualmente los términos de intercambio de Argentina se ubican 13,7% por encima del nivel de ese año. Esto podría explicar algún grado de apreciación de la moneda local, debido a que con mejores términos de intercambio se generan mayores ingresos de dólares para igual volumen de exportación”, comentaron los economistas. Pero aclararon que, “sin embargo, esta evolución fue del 13,7% para Argentina (semejante a Chile), mientras que para Brasil fue de 20%”.
Cristina Fernández y Dilma Rousseff.
La diferencia con la moneda brasileña se acentuó durante mayo, a pesar de la mayor libertad con la que contó el Gobierno para manejar el tipo de cambio con el impedimento a la compra de divisas. El real se depreció en el mes un 6% (frente a una inflación mensual del 0,5%) y el peso sólo un 1,3% (e inflación del 2,5%).
Para Fundación Mediterránea, la principal diferencia de apreciación entre las monedas de Argentina y Brasil podría deberse a que el real pudo flotar en este tiempo de un modo menos restringido frente a los cambios del contexto internacional. «En buena medida, esto se debe al hecho que, cuando esos movimientos son a la depreciación de la moneda local, el impacto inflacionario no es tan significativo debido al contexto local. En cambio, el temor a la flotación del peso frente al dólar podría deberse al riesgo de impactos inflacionarios mayores en los procesos de depreciación», consideraron Vasconcelos y González. En 2008 y 2009, en cambio, la rigidez cambiaria de la Argentina no había traido consecuencias significativas porque el contexto internacional mejoró en forma significativa entre la segunda mitad de 2009 y mediados de 2011.
por Medios