El primer ministro de Irlanda confía en un ‘sí’ al pacto fiscal europeo

(AFP) – DUBLÍN — El primer ministro irlandés, Enda Kenny, expresó este viernes su confianza en una victoria del ‘sí’ en el referédum sobre el pacto europeo de estabilidad fiscal celebrado la víspera, poco después del comienzo del recuento de los votos.
«Claramente la tendencia aquí es fuertemente a favor del ‘sí’… vamos a esperar a ver cuáles son las tendencias en el resto del país», dijo Kenny a la radiotelevisión irlandesa RTÉ desde el centro de escrutinio de su circunscripción en Mayo (oeste).
Una aprobación del pacto, destinado a mejorar la estabilidad de las finanzas de la zona euro en su conjunto, evitará un nuevo quebradero de cabeza a la Unión Europea (UE) y dará a Irlanda acceso al nuevo Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) que entrará en vigor en caso de que necesite un nuevo rescate.
Como es habitual en la república irlandesa, el recuento comenzó al día siguiente de la votación a las 9h locales (las 8h GMT). Los primeros datos se conocerán hacia media jornada, aunque habrá que esperar a la tarde para tener los resultados finales.
Un responsable gubernamental dijo previamente a la AFP que, basándose en un sondeo efectuado a boca de urna a una «amplia» muestra de votantes, el ‘Sí’ obtendría un 60% de los votos. «Estamos convencidos de que habrá un cómodo margen a favor del ‘Sí», agregó esta fuente que pidió anonimato.
Aunque los sondeos previos a la votación tambien daban la victoria al «Sí», el gran número de indecisos y la baja participación hacían pesar dudas sobre el resultado final. RTÉ estimó el jueves que sólo la mitad de los 3,1 millones de irlandeses convocados acudieron a las urnas en una jornada electoral lluviosa. En anteriores referendos, la escasa participación favoreció el «no».
Los irlandeses rechazaron en los últimos años dos tratados europeos (el de Niza en 2001 y el de Lisboa en 2008), antes de aprobarlos meses después en otra consulta popular. Irlanda es el único país de la Unión Europea (UE) que ha organizado una consulta popular sobre el nuevo pacto de disciplina fiscal firmado en marzo por todos los Estados miembros de la UE con excepción del Reino Unido y la República Checa, y que debe ser ratificado por 12 países para entrar en vigor.